Retomamos el camino de subida y recorremos un tramo de la carretera que sigue la orilla del odeano dibujando los fiorfos, en el Este los fiordos no tienen los acantilados que caracterizan a los del Oeste sino que parecen valles.
Llegamos hasta Seydisfjördur, un fiordo espectacular, para acceder a él primero hay que ascender un puerto enorme, en lo alto todavia había nieve y un lago, quando se desciende hasta el mar, los riachuelos form multitud de cascadas que te acompañan a lo largo del camino.
Hemos comido un delicioso plato de salmon y otro de ballena (tiene un gusto mas similar a la carne que al pescado).
Dedpués nos hemos acercado a Hengifoss, la segunda cascada mas alta de Islandia. Hay una caminata de 2,5 km desde el párquing (con una pendiente muy pronunciada). A medio camino se encuentra otra cascada: Litlanesfoss. Nosotros solamente hemos podido llegar a la primera porque hacía un viento exagerado por momentos parecía que nos levantaba del suelo, por lo que hemos tenido que abortar (de hecho nadie seguia).