jueves, 31 de julio de 2014

Dia 5: Olundeniz y Saklikent

A primera hora de la mañana fuimos a la playa de Olundeniz, hay que pagar para acceder a ella, ya sea a pie o en coche, es una pequeña peninsula que se adentra en el mar, de modo que hay playa a ambos lados, la que esta orientada al sur es mas bonita, aunque cubre enseguida por lo que para ir con niños es mas comodo el otro lado. Ambas son playas de cantos rodados, creo que son añadidos a posteriori o que van añadiendo para no perder terreno de playa, el caso es que al caminar de unde un montón, es una playa muy explotada, con tumbonas por todas partes, hasta llegar a ras de agua (de hecho no hay mucho terreno y hay mychísimos visitantes), hay chiringuitos, alquiler de barquitas de pedales y todo tipo de actividades acuaticas. En varios foros habíamos leido que esta era la mejor playa de Turquia, la verdad es que el entorno es bonito, pero para nosotros no merece esta valoración, entiendo que hay gustos para todo, pero nosotros preferimos las calas mas tranquilas, aunque con menos servicios.
Por la tarde fuimos a la garganta de Saklikent, una enorme grieta en una montaña por la que baja un río, primero se accede por unas pasarelas y luego se atraviesa un río con el agua helada por donde baja el agua con mucha fuerza, mas adelante, lo que recorre la grieta es un riachelo pequeño que te acompaña todo el camino, Adrià se lo pasó genial, con lo que le gusta pisar los charcos, flipó con que le dejaramos ir pisando el agua todo el rato.
El suelo, entre rocas, es arcilloso y muchos se hacen mascarillas.
Al salir se puede tomar algo en varios bares situados en el orilla del río, en algunos tienen flotadores neumaticos para que te bañes y juegues en el río.
Ya atardeciendo llegamos a Patara donde pasamos la noche en Flower Pension, un lugar encantador, en una zona mas bien rural, donde comimos genial.






















miércoles, 30 de julio de 2014

Dia 4:Pamukkale

Como hemos dormido justo delante de Pamukkale hemos logrado llegar antes de las 10h al parque, de hecho es vital ir pronto porque ya a esta hora el sol calienta muchísimo. Nosotros hemos entrado por la puerta Sur con acceso a Hierapolis (ruinas) vimos que varios guias iniciaban la visita subiendo al Teatro, en lo alto de una colina, para acabar refrescandose en la piscina antigua. Si se entra por la puerta Norte se atraviesa descalzo el Pamukkale, es un recorrido algo largo y creimos q con el niño se podría hacer pesado, así q decidimos entrar a Pamukkale desde las ruinas y hacer solamente el último tramo.
Nos lo pasamos genial, que pena que esté tan masificado, además hay una zona a la que no se puede acceder para evitar su herosión (muy comprensible viendo el montón de turistas que había), hay varias "piscinas" que estan vacías para que al secarse al sol queden mas blancas, pero entonces, mientras estan vacías, el efecto visula es mucho peor.
Para finalizar el recorrido nos dimos un baño en la piscina antigua, con aguas termales a 37 grados, es una chorrada, se paga a parte y es mas bien caro dado que solo puedes hacer 1 baño, hay alguna columna y resto arqueologico en el suelo y los tienes que esquivar al nadar.
Al salir del parque y después de comer un kebab allí mismo, iniciamos el viaje hacia Olundeniz , donde dormimos Sindrella Apart Hotel, un sitio modestito, pero correcto, en lo alto de la colina antes de llegar a la playa, una zona. Muy tranquila, nada que ver con la zona de la playa.















martes, 29 de julio de 2014

Día 3: Península de Dilek

Día 3: Península de Dilek
Durante el día de hoy teníamos como objetivo descubrir el parque natural de Dilek, con varías playas, básicamente 4. Para evitar aglomeraciones, nosotros pensamos en ir primero a la mas lejana y desde allí ir volviendo hasta Ismeler, que taníamos entendido que era la mas masificada. La pena era q nos habíamos levantado tarde y que llegabamos como los domingueros.
Karasu koyu es una playa de cantos pequeños, el agua muy transparente, si llegas pronto hay amacas de madera públicas (de hecho en todas las playas del parque es así). Al entrar en el agua enseguida cubre, ideal para nadar, pero los niños tienen menos espacio para jugar.
Comimos en kavakliburum kayu, similar a la primera pero con cantos algo mayores, mientras comimos recivimos la visita de una familia de javalís!
Ya de vuelta paramos en Aydinlik Koyu, muy parecida a las anteriores y finalmente nos acercamos a Icmeler, una playa de arena oscura muy fina, que al mojarse es casi fangosa. Es muy plana, el agua muy clara y calentita, así que para jugar es ideal.
La zona de tierra en todas las playas del parque es mas bien escasa, lo curioso es que estan junto a bosques de pinos donde hay zona de picnic, de modo que se une la vejetación con el mar.
Por la tarde iniciamos el camino a Pamukkale donde hicimos noche en Ozbay Hotel un hotel correcto. Con habitaciones reformadas y situado a pie de carretera, judto delante del acceso a Pamukkale.