Por la mañana sobre las 9:30h partimos hacia el aeropuerto de BCN T1 para coger el vuelo con tiempo que salía a las 13:30h.
Al llegar al mostrador de facturación, ¡¡sorpresa!! no llevábamos los pasaportes, se quedaron en la copiadora de casa, pues rápido llamamos a los padres de Joan para que nos los trajeran al aeropuerto para poder tener tiempo de hacer el checkin.
Por suerte llegaron padres y pasaporte a tiempo y pudimos facturar sin problema, suerte que íbamos con tiempo.
Al llegar al aeropuerto de Nueva York era mala hora como para irnos al centro sin darle de comer al niño así que paramos a comer nuestra primera hamburguesa y omelette del viaje, ah! y un batido de chocolate de postres para Adriá
Para ir al centro como no teníamos muy controlados con que linea de metro debíamos ir, y que combinación de tren tomar, cogimos un taxi.
Entre la merienda-cena y la cola para coger el taxi se nos hizo un poco tarde así que decidimos ir al hotel a descansar para estar con fuerzas el día siguiente.
Cuando llegamos al hotel vimos que habíamos escogido bien, mucho movimiento en la zona, sitios para comer, de fondo las luces de Times Square, y una habitación más que correcta y amplia.
Para optimizar costes decidimos dormir los tres en la misma cama aprovechando lo anchas que son las camas americanas. Adriá estaba contentísimo con el cojín circular de la cama.