Por la noche hicimos un repaso con el guía que nos acompañaría a MachuPicchu, y con el decidimos no subir a la montaña Huayna Picchu porque ibamos justos de tiempo.
Nos levantamos temprano al día siguiente (4:00am) para poder coger los primeros buses de subida. El primero sale a las 5:30 pero cuando llegamos a la estación ya había una buena cola.
A las 6:00 ya estabamos en la ciudad Inca, a tiempo para ver salir el sol, aunque hasta las 7:00 practicamente no superaba la altura de las montañas (impresionante ver como el sol disuelve la densa niebla y aparece ante ti la montaña Huayna Picchu).
Aunque el poblado tiene mucho encanto, el paraje entre montañas y acantilados es lo que lo hace realmente único.
Además de pasear por libre por la zona, hicimos una visita guiada de dos horas con el guía Cosme, un personaje peculiar que hizo muy amena la visita.
Hicimos un minitreking hacia el puente Inca para percibir el vertigo de los acantilados de los caminos Incas.
Regresamos a Cuzco vía tren a Ollaytantambo y bus, y por la noche tomamos un bus semi-cama hacia Puno, donde hemos llegado a las cinco de la mañana. La verdad es que hemos dormido practicamente las 7 horas de viaje, el asiento se reclinaba mucho y era comodo, lo peor cuando todo el bus nos quitamos los zapatos para descansar, ya os podeis imaginar el ambiente.
Hola guapos!!!!
ResponderEliminarQuina passada!i quin munt de vivències teniu! les fotos: una delícia, animus i endavant amb el viatge: a disfrutar mooolt!
Us trobarem a faltar per la Festa Major!!!
Animo que ya esta todo hecho, solo falta arrancar y por fata de ganas creemos que no sera, asi que a disfrutar caminar y no parar.
ResponderEliminarUn abrazo: P -M .