La verdad es que vale mucho la pena, tubimos suerte porque encontramos ballenas juguetonas que se acercaban mucho a la barca y pasaban por debajo y el lado constantemente.
Encontramos tres grupillos, una madre con su cría, una hembra con dos machos que la perseguían y ella no se dejaba y por último una ballena joven (de 2 o 3 años) que le encantaba juguetea con la barca.
Retirando ya al aeropuerto de Trelew nos acercamos al pueblo de Gaiman, característico porque es un pueblo Galés donde son típicas las casas de té. Allí hicimos un rápido recorrido por el pueblo que nos parecío un poco flojillo, lo más peculiar además de la arquitectura de las casas de té y algunas casas antiguas es el parque del Desafío (un anciano que lleba 20 años haciendo figuras con material reciclado sobretodo botellas de vidrio y de plástico).

Realment heu fet una passada de viatge, ha sigut molt guapo poder anar seguint les vostres aventures pel bloc..... ja espero que arribeu pq ens ho expliqueu en viva veu, uufff ja podeu organitzar-vos bé els records pq amb tants paisatges espectaculars i tantes vivències, sembla difícil no quedar-se col•lapsat, quina envejaaaaaaa, sana però...... fins aviat
ResponderEliminarMarc Casanellas